Entradas etiquetadas como estado

La mayoría silenciosa

mural-1563668_960_720

Se conoce como mayoría silenciosa al conjunto de la población que no expresa su opinión en público. Puede ser por varios motivos, como falta de interés, miedo, desconocimiento o simplemente porque el grueso de la población no protesta activamente por algo a no ser que tenga una motivación clara.

El término ha sido usado con frecuencia en distintos episodios de la historia contemporánea, y con bastante impacto mediático. Lo utilizó Nixon en 1969, y en diferentes episodios en Portugal y España.

Con respecto al proceso soberanista catalán, el término se ha acuñado para referirse a lo que se considera como (1-x). Es decir, si 2 millones de catalanes se manifiestan activamente solicitando la independencia de España, quiere decir que 5,5 millones no se están manifestando, y por conclusión simple, no quieren la independencia.

Catalunya siempre ha sido tierra de acogida. Los flujos migratorios constantes desde el resto de España en el periodo franquista, o los flujos migratorios procedentes del extranjero ya entrado el Siglo XX. Con respecto a los primeros, y sus descendientes, siempre se ha dicho que componen gran parte de esa mayoría silenciosa. Sin motivaciones para salir a la calle, más allá de celebrar los triunfos de la selección, puede suceder, como ocurrió en el Brexit, que la reacción llegue tarde.

barcelona-2153623_960_720

Por mi parte, voy a dejar de ser mayoría silenciosa. Y voy a dar mi postura con respecto al asunto de Catalunya:

  • No me da garantías un referéndum así, pero no apoyo el concepto actual de España. No es blanco o negro. Hay una amplía escala de grises, a poco que se ponga algo de voluntad en negociar.
  • Apoyo un referendum negociado aunque preferiría un acuerdo y entendimiento. Ni España es el PPSOE ni Catalunya CiUCUP. Aprovechar el gobierno del PP para disociarse de España es ser muy oportunista.
  • No me gustan las políticas demagógicas y pase lo que pase la fractura social, económica y política va a ser grande. La política entendida de esta manera genera odio y división, y no suelen acabar bien.
  • Hay que respetar que más 2 millones de catalanes quieran la independencia y es por algo. Alguien debería hacer autocrítica y ver por qué. El nacionalismo no se entiende desde un punto de vista de la razón, esto es, es pasional. Y nacionalistas hay en los dos bandos. Buscar la confluencia de estas pasiones es el gran reto que aparece tras el 1-O.
  • Hay que respetar la legalidad. Las leyes son modificables pero creo que no se puede fomentar la anarquía por mucho que se quiera algo. Hay gente que se siente muy cómoda en ese terreno. Construir un Estado que nace de la rebeldía, sin ser un Estado oprimido, por mucho que se quiera hacer ver, no me parece la más sólida de las bases para un futuro mejor.
  • Pensar diferente que alguien no te convierte en fascista. No estar a favor de este referéndum no significa que quieras meter en la cárcel a todos los independentistas, ni reprimir su mensaje. Al contrario, este mensaje nace de un sentimiento muy profundo que ha de ser reconocido y aplaudido.
  • La Constitución se diseñó en una época convulsa y dota al Estado de herramientas de autodefensa. Eso ya se sabía al iniciar el Procés y creo que mucha gente aquí ya le va bien. Creo que el Gobierno se equivoca y no me representa. Tampoco me representa el Govern, que ha fomentado una idea entre la población generando una ilusión que puede ser muy difícil de gestionar pasado el 1-O.

barcelona-2766585_960_720.jpg

  • Hay que descentralizar el Estado. Nadie de Madrid debería extrañarse que desde Catalunya se reclame esto. No se debe bloquear el crecimiento de una región y hay que fomentar el crecimiento de otras sin perjuicio de lo primero. Catalunya podría ser motor de España si se le da libertad para crecer y se le dota de las infraestructuras necesarias.
  • He viajado mucho por España sin recibir muestras de odio. Y si las hay, es algo que se debe corregir. Me he sentido más incómodo en Catalunya que fuera. Pero es lo de menos. No hay rencores, solo puentes.
  • No me gustan los experimentos. Ningún estado civilizado se ha separado de un país avanzado de manera independiente sin costes. No se puede romper un contrato unilateralmente sin esperar consecuencias a nivel internacional.
  • No veo factible crear un país independiente, sin acuerdos comerciales con el extranjero, en una economía tan globalizada. Decir que un mercado de 7 millones de personas es atractivo para cualquier empresa es conocer muy poco de cómo funcionan los mercados ahí afuera.
  • Los modelos de crecimiento de países como Suiza o Andorra, que alguna vez se han puesto como ejemplo, no son aplicables a este caso. Y todos sabemos cómo crecen esos países, ¿no?
  • El país nacería sin moneda propia ni control sobre la política monetaria y fiscal, que aunque lo dudo, podría ser uno de los posibles atractivos para propensos al riesgo. No veo un plan sólido al respecto ni una solución ante un potencial bloqueo fronterizo por parte de España y Francia.
  • Por este mismo motivo, no se ha garantizado la autosuficiencia necesaria para un proceso de este tipo. España no deja de ser una potencia mundial, y más que podría serlo. Tiene socios y acuerdos con muchos países, y es la cuarta potencia en la UE. No quiero ver una Catalunya sin gas, petroleo o suministros básicos.
  • No voto en este referéndum porque no me lo creo. Y como yo, muchos. Por lo que la Declaración Unilateral de Independencia del día 2 de Octubre no me representa, ni a mí ni al resto de silenciosos de este país. Hagan las cosas bien, que no tienen 10 años. La clase política de España y Catalunya, de lo peor de Europa, es capaz de provocar un conflicto y la ruina de un país con enorme potencial.
  • Desde los medios de comunicación se ha sesgado la información en uno y otro sentido. ¿Sabes cuál es la Comunidad con mayor número de imputados por corrupción?

Sin título

Por todo esto y por mucho más, no me creo el 1-O. Debo reprochar al Govern catalán la sinrazon en las medidas tomadas, y al Gobierno español la respuesta dada que para nada tiene en cuenta la causa raíz del problema.

Ya veremos qué pasa el 2-O, y qué plan hay para sanar la fractura social originada tras la tensión constante aplicada en direcciones opuestas sobre un país que, precisamente, era lo que menos necesitaba para salir de la crisis. Hemos convertido oportunidad en debilidad, y fomentado las amenazas por encima de las fortalezas. Y lo vamos a pagar muchos años. Hoy puede ser el primer día de un futuro mejor, o el de un paso adelante en una lotería que, como todas, siempre tiene un resultado incierto.

Salut i Seny!

Anuncios

, , , , , , , ,

Deja un comentario

Lo que la verdad esconde. Qué estoy pagando con mis impuestos.

En estos días en los que se debate sobre la conveniencia o no de la eliminación del Senado, convirtiéndose de esta manera en el cuarto país europeo que realiza este paso, me planteo exactamente qué estoy pagando como ciudadano y contribuyente.

 Así, de entrada, estoy pagando 17 Autonomías y 2 ciudades autónomas. En añadido unas 8.101 entidades locales, entre Ayuntamientos, Diputaciones, Consejos y Cabildos, según datos de 2011. A destacar que más del 70% no abarcan siquiera 1.000 habitantes.

 El Parlament de Catalunya, por poner un ejemplo cercano a mí, cuenta con 135 diputados para 7.000.000 de ciudadanos censados. Hay que sumar los 350 diputados del Congreso. Más los miembros del Senado.

 Estoy pagando varios canales públicos autonómicos y estatales. ¿Cuántos? ¿50? Hay que sumar las radios. ¿Son necesarias realmente? ¿Aportan valor añadido? Ah, un momento, si. Son medios de comunicación al servicio de los diferentes gobiernos donde propagar sus mensajes adoctrinadores. Los canales de información son estratégicos y los gobiernos no los van a soltar así como así. Pero, los ciudadanos, ¿podemos permitir esto? Sólo en pérdidas (no en presupuesto final) cada hogar español pagó 118€ en 2008, según Deloitte. Y yo sin abonarme a GolTv porque no tengo renta disponible para ello…

 Otro sector estratégico que malvive por falta de presupuesto pero que es clave para adoctrinar futuros votantes es el educativo.50 universidades públicas, con 50 directores, 50 consejos directivos, 50, 50, 50, 50… ¿Estamos asignando eficientemente los recursos en educación? No sería más eficiente una universidad estatal y el resto privadas (actualmente suman 24). Aún derivando en 17 universidades públicas, 1 por Autonomía, el panorama se presenta como más eficiente que el actual. Normal que la mejor universidad española no asome la cabeza entre las 200 mejores del mundo. No es posible con este escenario. Eso si, no cambiamos nada.

 Estoy pagando una Corporación Catalana de medios visuales, una Oficina catalana anti-fraude, embajadas catalanas en el extranjero, todo ello con evidentes duplicidades con la administración Central. Además, existen las gallegas, vascas, andaluzas, etc… ¿Tienen las empresas privadas más delegaciones de las que económicamente pueden justificar y por tanto necesitan? En la pregunta está la respuesta. No hacérsela, el error.

 Dentro del Gobierno Central subvenciono al Instituto Cervantes, a la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (en dependencia del Ministerio de AAEE) y al Ministerio de Cultura, con ciertas funciones solapadas.

 Estoy pagando Observatorios centrales y duplicados entre sí, y duplicados por 17 Autonomías con duplicidades entre sí.

 Estoy pagando institutos de estadística centrales y autonómicos. Como si no recogieran la misma información.

 Estoy pagando una serie de organismos europeos, consejos, parlamentos, tribunales, etc.

 Estoy pagando vehículos oficiales, dietas, pisos, rentas vitalicias, una Casa Real, etc.

Cabe decir que los mercados nos enseñan que Centralizar, a veces es bueno. Por ejemplo, para realizar compras. Obtendré mejores precios en las jeringuillas, reactivos, material de oficina, etc. si centralizo todas las compras del Estado en una unidad de compra central que si las divido en 17 unidades de compra, por ejemplo, una por Autonomía. Si divido a una por hospital, o una por departamento de hospital, apaga y vámonos.

Las economías de escala son importantes, y en cierto modo se están desaprovechando. Estamos generando una desventaja competitiva que, en un sector privado que tiende a la centralización, no sería posible. Queremos gestionar la Administración Pública como el sector privado, pero no obramos igual. Aquí no hay Joint-Ventures ni fusiones, hay intereses para mantener el establishment y el status quo. Ningún director quiere dejar de serlo, ni se impone firmemente un estilo directivo sólido. Divide y vencerás solo sirve para elecciones locales. En economía, si esa división no llega eficientemente al mercado, se rompe la cadena. Y el mercado somos nosotros. De la división, fragmentación, se espera mejor servicio y mayor eficiencia. Personalmente no lo percibo cuando voy de ventanilla en ventanilla.

 El desarrollo de programas informáticos vendidos al mejor postor e incompatibles horizontalmente entre autonomías es otro ejemplo de los muchos que me vienen a la cabeza, tras leer un poco sobre el tema (informes de partidos políticos, lecturas, blogs, etc).

 A nivel legal el panorama no es mucho mejor. Con las competencias autonómicas y la Central, son 18 órganos emisores de normas y leyes. Varios tribunales, etc. Esto no facilita la estandarización legal horizontal dentro del país, y es un freno competitivo para las empresas. El resultado, más de 100.000 leyes, que no son más que trabas al crecimiento y un lastre de difícil solución.

 Estoy pagando cada vez más, pero no veo a cambio una mejora en el servicio. Si fuera una empresa privada, no volvería a comprar. Pero es una empresa pública, y estoy obligado por ley a contribuir. Dicha obligación no parece llevar de la mano ningún derecho, como el de reclamar un servicio más eficiente, limpio y mejor. Como el de reclamar programas de cuentas transparentes, sueldos públicos claros, elección de proyectos por votación popular, etc.

 Estos días he sentido en los medios de desinformación que la política no se hace en la calle, se hace en el Congreso. Pues no señor, cambiemos esto. En una legislatura ocurren muchos factores, y unos señores que gobiernan 4 años no pueden hipotecar nuestro futuro. Si quieren gobernar, que es su trabajo, que gobiernen y legislen. Pero no de espaldas al ciudadano. ¿Por qué no me presentan a principios de año una serie de proyectos y yo, como votante, elijo cuáles quiero financiar? ¿Tan difícil es? Hay medios técnicos para ello ¿Cuánto poder están dispuestos a ceder los gobernantes al pueblo?

 ¿Federalismo o Centralismo? ¿Es posible un Gobierno central sin perder la perspectiva local o regional? ¿Es posible que la democracia algún día sea el gobierno del pueblo? Son tantas preguntas de difícil respuesta. Mientras tanto, a pagar.

 Ya lo dijo Antonio Gala, al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada a su sombra. Sabiéndolo, cambiémoslo.

, , , , , , , , , ,

Deja un comentario

La economía que viene

Hoy se han publicado varios datos de interés económico. Por un lado, la creación neta de empleo no se va a observar en la economía española hasta mediados de 2014. Desde principios de 2013 se viene observando un descenso del número de parados (sin entrar en posibles trucos “contables” por parte del Gobierno). Es un buen dato si se confirma, que unido a que en España es el sector privado el que, por fin, está tirando de la economía, hace pensar en un futuro algo mejor después de 5 años de crisis. Con cautela, pero con optimismo. El hecho del interés de inversores extranjeros en la banca española puede ser un ejemplo claro.

Mantener estables o en descenso los niveles de deuda pública unido a un esperado aumento del PIB podrían hacer que, por fin, y atraídos por unos costes salariales a la baja que aumenten la competitividad exterior, los inversores extranjeros se decidieran a invertir en España tras años de retirada neta de capital. Hay que ser cautos porque es como decidirse a plantar tomates en un desierto, pero si hay agua y se riegan, crecen. El aumento de las exportaciones, en parte obligado debido a la contracción de la demanda interna, es otro buen síntoma de recuperación. No hay que olvidar que el mercado exterior es, por cuestiones geográficas y demográficas, infinitamente mayor al interno, y que la base del éxito, a falta de un producto “made in Spain” que se pueda vender por sí mismo, es el aumento de la competitividad, bien sea por vía diferenciación de producto, vía segmentación del mismo, vía ofreciendo precios bajos, etc.

La inversión en I+D+i se me antoja de vital importancia para la entrada en mercados con alto valor añadido y la creación de bienes materiales que diversifiquen el tejido industrial productivo de España. En fútbol, baloncesto, natación, ciclismo, automovilismo, atletismo, etc. la selección española suele ser competitiva a nivel internacional formando combinados de primer orden. Esto es por la formación de base en materia deportiva. Los padres apuntan a sus hijos antes a un equipo de fútbol que a mejorar la capacidad intelectual, vía idiomas, cursos de refuerzo, etc. Si extrapolamos este hecho al tejido productivo, es fácil pensar en 5 empresas francesas, inglesas, italianas, norteamericanas o alemanas, que produzcan bienes materiales tangibles y tengan un gran tamaño. En cambio, si pensamos en 5 empresas españolas de gran tamaño internacional que produzcan bienes materiales con capital nacional, cuesta hacer una selección competitiva. Perdemos por goleada. Telefónica, Santander, BBVA, todas grandes empresas internacionales, son empresas de servicios. La diversificación del tejido productivo unido al aumento de la competitividad exterior provocará la aparición de Pymes que crecerán en tamaño y peso internacional, atrayendo capital inversor extranjero y creando puestos de empleo internos que eviten fuga de capital humano cualificado al extranjero e, incluso, atraigan de nuevo a dicho perfil capacitado, cuan regreso del hijo pródigo. Y todo ello provoca mayor confianza exterior, mayor inversión extranjera, etc. La rueda de la economía cambia la dirección de giro.

La formación, como hemos comentado en el símil deportivo, es clave para el futuro de un país. Cuanto más capacitada esté la población en edad productiva para desempeñar tareas, más rica y versátil será la economía de dicho país. Si en una casa los 4 miembros de una familia en edad de trabajar tienen un mayor grado de formación, conocimiento de idiomas y predisposición al trabajo están en una mejor posición competitiva que otra familia de 4 miembros sin formar, sin conocimiento de idiomas, etc. Evitar un futuro basado en la construcción, el textil, la agricultura, tareas todas ellas respetables pero con bajo valor añadido, solo es posible desde la formación y la promoción de las oportunidades y la posibilidad de creación de empresas facilitando el acceso al crédito y reduciendo la carga fiscal a los emprendedores. Producir para los chinos puede ser una realidad, pero produzcamos valor añadido, que tiene mayor rendimiento por hora de trabajo y es en beneficio de la sociedad y la economía.

La reducción de los impuestos, una vez se logren, si se logran, los requisitos impuestos por Bruselas, puede ser clave para aumentar la renta disponible de la población que dinamizara la demanda interna. La población también se merece un premio al esfuerzo realizado, que la crisis la paga el pueblo, no los diputados en sus cómodos escaños. Una reducción del tramo fiscal, por ejemplo del IRPF, podría provocar un aumento del consumo que deriva en un aumento de los ingresos del estado vía IVA. El estado no perdería tanto, ya que recupera por otra vía, y los ciudadanos podrían vivir con más desahogo, incrementándose además la demanda interna, con lo cual el Estado recibiría en añadido ingresos vía Impuesto de Sociedades (beneficio para Estado, ciudadanos y empresas).

Se ha publicado que el Estado pretende congelar los sueldos de los funcionarios para 2014, lo cual sumará una nueva pérdida de poder adquisitivo (ya que los precios, pese a estar en caída relativa, siguen subiendo). El Estado, a su manera, busca incrementar su competitividad. Igual tendrían que ir pensando en aumentar el rendimiento por hora, y no bajar el coste por hora. Como siempre, ambos conceptos están generalizados y hay casos particulares, pero se debería poder llegar al estudio individual de cada uno de ellos, como en todas las empresas privadas. Ese sería un buen objetivo para la Administración Pública.

Hay que seguir remando puesto que la mayoría de estas políticas son a medio-largo plazo y el escenario, aunque parece que mejora, es de plena crisis. Es más desalentador tras un mal periodo un tropezón que alentador es un pequeño avance, y ninguno de ellos es definitivo. Se puede llegar a crecer, pero es que los indicadores están a mínimos históricos. Puede bajar el paro, pero es que estaba a máximos históricos. Que nadie nos engañe, que la visión de elecciones generales nubla muchos ojos. La realidad es que Francia reduce sus expectativas de crecimiento para 2014 al 0,9%, Alemania ve como aumenta la presión sobre su acceso al crédito, Reino Unido privatiza su Servicio Postal (Royal Mail)… A río revuelto…

, , , ,

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: